14 de mayo de 2009

La fisura

Introducción:
A primera vista, la literatura mendocina no existe. Si usted se toma el trabajo de mirar en las librerías de nuestra ciudad, encontrará poco o casi nada; quizás algún texto de Abelardo Arias, Di Benedetto, Tejada Gómez, los dibujos de Quino y eso en las librerías de libros usados porque desde hace mucho tiempo no los reeditan. En esa generación parece que se hubieran acabado los arrestos para formar un pujante panorama literario local. Aunque es falso, acá en el poto del mundo una camada de escritores y poetas jóvenes, semijovenes y veteranos, cinchan por nacer y salir a la luz. Está bien, hubo un corte del período siniestro en nuestra historia — se cayó el sistema, dicen ahora—, que abortó la posibilidad de la continuar, esa etapa imprescindible donde el maestro vigila con celo por sobre el hombro, lo que está haciendo su alumno. Tuvimos que empezar práctica-mente de cero. Pero partimos de la hipótesis que eso fue en el pasado o de-bería haber pasado. Ha existido y existen otros intentos en el sentido en el que nos embarcamos; valga el caso de varios como la extinta Diógenes, la revista Serendipia con A. Frías a la cabeza, y otras. La idea es fortalecer esas corrientes y formar una masa crítica que permita conseguir una reso-nancia nacional; demostrando que en Mendoza las letras, aunque haciéndo-le respiración artificial, todavía viven. Eso es lo básico pero también de-seamos dar un ámbito para la confrontación de ideas, de ensayos, de atrevimiento. La cultura sin esa sal carece de sabor y se convierte en algo parecido a la sosa lectura de la Guía telefónica.
Atravesamos por tiempos de terremotos, todo se va a cuestionar durante esta crisis económica y su variante mas ponzoñosa; la social. El pensamiento, herramienta bastante oxidada por su inactividad, vuelve a ser necesario, diríamos que imprescindible. Por último llamamos en nuestra ayuda al humor, palabra que proviene de humedad aquel sitio donde pulula la vida, sin él estamos perdidos y deberíamos resignarnos a vivir en un erial, seco y permanente.
Condensadas en estas pocas palabras se encuentra nuestra lista de obje-tivos, no son pretenciosos a primera vista pero a no engañarse, debajo…, hay que construir la materia nutricia de sustentación, es una tarea de varias generaciones.
Il cappo maffia

La fisura

Página del lector
Se aceptan loas, invitaciones y si fuera posible convites a asados
o fiestas negras; otros… abstenerse.

Adriana: desde Mar Chiquita, estoy podrida, repodrida de que a este lu-gar lo llamen así, es hora de terminar con todo tipo de discriminación, a ustedes cuando me contesten les exijo que lo hagan a Adriana en Mar a secas.

Pato de Lunlunta: Ya que van a sacar una revista cultural, que duran me-nos que agua en un canasto, les aconsejo que a la primera tirada le pon-gan el número cinco. Así lo aconsejaba Raúl Urtizberea padre, en un li-bro de la década del setenta. Háganme caso. Avívense.

Eleuterio del puesto Las Hortensias: ‘ey perdido un par de vaquillonas si las ven por el centro comunicarse a Eleuterius@hotmail.com


Acomedido; escuché en el micro que ustedes van a editar una revista de fisuras si es así, mi empresa les puede proveer de ecografías, yeso, tabli-llas y todo el instrumental quirúrgicos a precios convenientes Escriban a: pescaalvuelo@hotmail.com.ar


Convocatoria: Asociación de Cerdos de Mendoza llama a Plenario, pun-tos por a tratar; compra de barbijos y solidaridad contra el genocidio por-cino de Egipto.



Dirección : aquí en el puesto ecológico de la Alameda y Córdoba

email: aldorrocamora@yahoo.com

contra-edición


$ 4 pesos Número 5; Próxima edición, sepa Moya Revista que para lo que tiene adentro y por ese precio, es ganga: busque en su interior, ¡en el número actual, viene caspa de regalo! En países de Asia Cen-tral(Antártica incluida) 25 pesos.

La fisura

Publicación cultural menduca, ma’ non tropo
Aguanten Di benedetto y Tejada Gomez, ya
llegan refuerzos.

Aparte de los guiones para la Vendimia, aquí
también hay ideas.

Lugo; sólo con sus hijos, las próximas
elecciones, las gana a chicote alzado.

Lo de la fiebre porcina para mí, es una
verdadera chanchada.
Escriben;
Rocamora,los dos Gomez, R.Valle, Mayo
Pachmann, Miremont, y otros fósiles cuasi petrificados, ¡pero aún vivos!; dijo Susana.
Mes: Mayo 2009

9 de abril de 2009

catálogo

Catálogo

Uno sueña con lo inalcanzable,
nuestra vida zigzaguea entre letargos.
aunque están los atormentados por sueños,
como el Segismundo de Calderón.
.
También, existen los de esa muchacha
que espera el tamborileo
de unos dedos urgidos sobre la ventana.

El desolado cabeceo del soldado
en una trinchera con el fusil en la mano.

El del alivio en la madre parturienta
cuando aferra un bulto tibio contra el pecho.

O la marca del barrote helado en la frente
del que será ahorcado al nacer el sol.

Pero yo hablo de otro sueño;
¡del mayor!,
de ese terrible sopor
que producen dos monedas;
colocadas encima de unos ojos yertos.

7 de febrero de 2009

La Godoyasa


Godoy no hizo ruido cuando pasó por el aparato digestivo del monstruo, en verdad semejaba la bolsa de residuos que cae al vacío por el hueco tiznado del incinerador.
Hacia tiempo su mujer lo había abandonado, más por aburrimiento que por otra co-sa. El único hijo Alejandro Augusto estudia en Europa y desde hace mucho no lo llama ni para su cumpleaños. Sul retoño pasa de una beca a otra, de una mujer a otra y de una ciudad a otra con la facilidad de las serpientes cuando mudan de piel. Si de pronto se encontrara con él en el bar de la esquina, adonde Godoy suele sentarse a tomar cerveza al atardecer, no lo reconocería y en el caso de hacerlo, tampoco tendrían de-masiado para decirse.
Una tarde de invierno tras el vidrio empañado por la escarcha, luego de una prolon-gada introspección, el se dio cuenta de la insulsa dirección que llevaba su existencia. Prometió a cualquier costo torcer el rumbo del destino y dejar alguna huella indeleble en estas tierras. Se puso a estudiar química en un instituto, compró manuales, algunos compuestos y un mecanismo de relojería. El día de Año Nuevo subió hasta la terraza del edificio más alto en el centro de la capital. .Llevaba una hilera de explosivos atados en la cintura. Para su mala fortuna, el cordón del zapato desabrochado se enredó en la escalinata de hierro y cayó al vació. La bomba nunca explotó.
La alimaña sin párpados engulló mecánicamente ese sorpresivo bocado caído del cielo. En realidad, ella no se encuentraba aquí para hacer discriminaciones ni catalo-gar. Aquel deslavado ser, al cual la cepilladora del tiempo había ido quitándole su ra-maje, valía para su digestión lo mismo que cualquier otro objeto.
Pero pasa por alto algo, para Godoy se avecina una recompensa postrera. No será otro desconocido más En el laboratorio criminalístico adonde le hicieron la autopsia; un aplicado especialista, Gutierrez, descubre que elementos químicos mezclados con cierta enzima de ese cuerpo han producido una nueva y letal bacteria. Ella por si sola puede destruir todo vestigio de vida en el planeta.
Al año siguiente en un salón de Estocolmo, bajo cataratas de luz y rodeado de trajes de gala, al descubridor de la Godoyasa; , le concedieron el Nobel, sin saber que engendraban una astilla emponzoñada en el ojo de la bestia.

23 de enero de 2009

ininputable

Ininputable


Convoco a la masa difusa
de los años que huyeron
como si los persiguiera
un jockey desgreñado.
Estampida de reses
precipitadas en un talud
tan largo como el estéril
intestino del recuerdo.

¿Y por qué rendir cuentas?
Si la vida nos atropelló
Como una locomotora sin frenos.
Y fue frazada demasiado corta
para poder taparse
y sentir culpa.

Aun no logro comprender
si fui yo, o era otro
a ese que vi en el espejo retrovisor;
cuando le pasó, todo lo que le pasó.